jueves, 5 de diciembre de 2013

La dispensa del matrimonio no consumado



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Uno de los supuestos de disolución del matrimonio canónico es la concesión de la dispensa del matrimonio no consumado. El Código Canónico se encarga de regular este supuesto en el que el matrimonio va ser disuelto con justa causa por el Romano Pontífice.

Matrimonio no consumado

- Dispensa del matrimonio no consumado: regulación


+ Canon 1142 del Código Canónico


El Canon 1142 establece que: "El matrimonio no consumado entre bautizados o entre parte bautizada y parte no bautizada, puede ser disuelto con causa justa por el Romano Pontífice, a petición de ambas partes o de una de ellas, aunque la otra se oponga". Es decir nos tenemos que encontrar ante un matrimonio que no haya sido consumado.

El Romano Pontífice va tener la potestad vicaria, esto quiere decir que para algunas situaciones va actuar como Vicario de Cristo, y al tener esta potestad va poder conceder la disolución del matrimonio en el supuesto de que nos encontremos ante un matrimonio no consumado y que ambas partes o una de las dos lo pidan.

Por lo tanto va ser únicamente el Romano Pontífice el que va poder disolver un matrimonio no consumado, no se va poder acudir a ninguna otra autoridad eclesiástica que no sea él, ya que además a lo largo de la historia nunca ha delegado esta facultad.

En el Código Canónico se habla de dispensa aunque en verdad se trata de la extinción del vínculo matrimonial que ya existía. La dispensa va poder aplicarse tanto en el caso de las dos partes estén bautizadas, o solo una de ellas.

Si se prueba que el matrimonio no ha sido consumado bien porque en el cónyuge exista una impotencia sobrevenida o por la falta de convivencia se va conceder la dispensa por matrimonio no consumado. La concesión de la misma va llevar previamente un proceso administrativo en el que se van a tener que probar todos estos requisitos.

Además y por último va ser necesario que exista una justa causa para poder conceder esta dispensa y por tanto la disolución del matrimonio. En el supuesto de que no exista justa causa se va producir la nulidad de la dispensa y por lo tanto el vínculo matrimonial va seguir existiendo. Por justa causa se puede entender por ejemplo que uno de los dos cónyuges o ambos quieran volver a contraer nuevo matrimonio, o por ejemplo la existencia de una impotencia sobrevenida que impida la consumación del matrimonio y por lo tanto la creación de la prole.

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Artículo redactado por Beatriz Nicolás, licenciada en Derecho y redactora de artículos jurídicos.